- 1. Humanismo y Renacimiento
La primera dificultad que
se plantea al hablar del Renacimiento es la de señalar con precisión sus
límites con respecto a la edad media. Al igual que ocurre con otras
clasificaciones históricas resulta difícil deslindar el final de una época y el
comienzo de otra, de tal modo que, dependiendo de los historiadores y de los
lugares y factores que toman en consideración, podemos considerar que el
Renacimiento se desarrolla en los siglos XV y XVI, haciendo avanzar a
retroceder sus orígenes a lo largo del siglo XV en función de las
consideraciones que hayamos tomado en cuenta, y alargando su final hasta bien
entrado el siglo XVII, lo que supone un margen de imprecisión importante.
2.
No menor dificultad
representa la cuestión de determinar si el Renacimiento supone una radical
ruptura o una continuidad con respecto a la edad media. El desarrollo de la
burguesía, clase social impulsora de los ideales renacentistas, comienza en la
edad media, y va asociada al desarrollo del individualismo; la penetración de
la filosofía griega en occidente se había realizado ya a través de las escuelas
de traductores (Toledo, Vich, Nápoles, Palermo...) a lo largo de la edad media,
especialmente durante el siglo XIII, lo que supone un despertar
"medieval" del retorno a los clásicos, que será otra de las
características clave del Renacimiento. Lo mismo ocurre con el desarrollo de la
ciencia, mediante la actividad de
los medievales Ockham, Oresme y Buridano, a lo que podemos añadir otros
acontecimientos importantes que dejarán sentir su influencia con posterioridad,
como el descubrimiento de América o de la imprenta.3. Pero si es cierto que podemos encontrar algunos elementos de continuidad entre la edad media y el Renacimiento, como los señalados anteriormente, eso no basta para reducir el Renacimiento a una mera continuidad de la edad media. Por supuesto que todas las épocas históricas se generan a partir de otras anteriores en las que podemos encontrar en germen algunos de sus caracteres principales; pero ni el grado de desarrollo de dichos elementos, ni su significación, es reducible al que tenían en la época anterior. Y eso ocurre también con el Renacimiento. Los europeos del siglo XVI tenían una clara conciencia de ruptura con respecto a la edad media, conciencia mantenida por la sucesión de una serie de transformaciones sociales, políticas, religiosas, económicas, culturales, que nacían con una clara voluntad de oposición a lo "medieval". Entre ellas podemos destacar la desintegración de la iglesia y el desarrollo de la reforma luterana, y el de la iglesia anglicana con Enrique VIII, que se producen en el marco de la consolidación de los Estados nacionales y de las monarquías absolutas que van a configurar un nuevo mapa político en Europa, al que hay que asociar el desarrollo de la burguesía y su papel predominante, con la expansión del comercio, lo que supondrá el principio del fin del feudalismo. El desarrollo de la cartografía, el descubrimiento de la brújula, la utilización de la pólvora, son elementos que va a conducir al descubrimiento y colonización de América, lo que provocará un aumento de la desconfianza respecto al saber medieval. El descubrimiento de la imprenta facilitará la circulación de las nuevas ideas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario